Material de esquí

Cómo elegir los esquís adecuados

La elección de los esquís depende de la modalidad de esquí a practicar, el nivel del esquiador y sus características físicas.

Actualizada 10/12/2016 a las 03:56
Astún | Heraldo

A la hora de alquilar o comprar esquís surgen múltiples dudas, ya que la oferta es muy amplia tanto en tipos de esquís como en marcas y modelos. Se trata de una compra que hay que meditar, ya que elegir o no el material adecuado repercute directamente en el disfrute de este deporte blanco. Siempre es recomendable dejarse asesorar por los profesionales que atienden en los establecimientos, ya que cuentan con experiencia y conocimientos sobre el material y sus resultados y pueden aconsejar a cada esquiador en función de sus requerimientos.

Condiciones a tener en cuenta

A continuación se explican algunas de las características generales que comprenden los esquís para la modalidad alpina. Hay que tener en cuenta tres condiciones básicas para elegir los esquís adecuados:

  • Experiencia y nivel de dominio del esquiador
  • Modalidad de esquí que se va a practicar
  • Características físicas del esquiador

Los esquiadores principiantes deben elegir unos esquís cortos, con una medida entre 5 y 10 cm menos que su estatura, y flexibles, ya que cuanto más rígidos, mayor habilidad requieren para maniobrar. Los debutantes suelen permanecer en las estaciones de esquí, por lo que deben optar por esquís de pista, más estrechos que el resto. Las fijaciones también varían en función de la experiencia de cada deportista. Las fijaciones con un ajuste entre 3 y 6 DIN son las adecuadas para principiantes.

En el caso de esquiadores con mayores conocimientos técnicos, las opciones se amplían, ya que pueden darle usos más variados. Aquellos deportistas que se decantan por el freestyle, ya sea en las pistas o en el snowpark, deben elegir unos esquís más ligeros que les permitan mucha maniobrabilidad para hacer piruetas, saltar y girar con facilidad, además de resistir los impactos de los aterrizajes. Los esquís de freestyle deben medir unos 10 cm menos que el esquiador y tener doble espátula.

Aquellos que alternan el esquí en pistas y fuera de ellas cuentan con esquís polivalentes, con buena respuesta en ambos terrenos. Se trata de esquís anchos, con una espátula, que permiten buena maniobrabilidad y suficiente superficie de apoyo en la nieve. La largura de estos esquís debe ser similar a los de freestyle, unos 10 cm menos que la altura del esquiador.

Para los esquiadores más avanzados, aquellos que optan por el esquí fuera de pistas, se reservan los esquís freeride. Son modelos más anchos que garantizan mayor superficie de apoyo y deben ser más largos: entre 5 cm menos y 10 cm más que la estatura del esquiador.

En líneas generales, hay que tener en cuenta que cuanto más cortos sean los esquís, más manejables serán, aunque los esquís largos son más estables. En cuanto a su rigidez, solo los esquiadores de nivel avanzado deben elegir los esquís más rígidos, que permiten coger mayor velocidad y realizar giros con mayor precisión.

Las fijaciones

La dureza de las fijaciones para esquiadores no principiantes puede oscilar: entre 5 y 9 DIN para esquiadores de nivel medio, entre 6 y 12 DIN para esquiadores de nivel avanzado y de 12 a 24 DIN para profesionales y esquiadores expertos. El ajuste de las fijaciones es muy importante, pues determina la facilidad con la que se pueden soltar, lo que evita lesiones en caso de caídas.

Además de estas consideraciones, el peso del esquiador también influye en la elección del material, por lo que otra forma de calcular el ajuste adecuado para las fijaciones es realizar una sencilla operación: usar la cifra de las decenas del peso del esquiador como índice DIN y a ella sumarle 1 en caso de ser un esquiador con nivel alto, o restarle de 1 a 3 si el nivel de dominio del esquí es medio o bajo. Por ejemplo, para un esquiador con un peso de 80 kg y un nivel medio, el índice DIN adecuado sería de 7 (resultado de restarle a 8 una unidad, correspondiente al nivel).

Los bastones

La medida de los bastones también varía para cada esquiador. Una medida orientativa es la que resulta de sostener el bastón boca abajo, agarrado bajo la arandela, de forma que, con el brazo doblado, el codo forme un ángulo ligeramente menor de 90º. En el caso de algunas modalidades de esquí de competición se usan longitudes distintas para los bastones.

Este artículo recoge una serie de recomendaciones generales, pero son los profesionales quienes pueden asesorar mejor a cada esquiador según sus necesidades y características concretas.

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