Equipo de montaña

Diez artículos imprescindibles en tu mochila para hacer rutas

Qué llevar en la mochila en excursiones en la nieve para afrontar los riesgos de la montaña.

Actualizada 04/12/2016 a las 10:06
Con raquetas de nieve en Portalet | Javier Blasco

La nieve hace que los paisajes cobren una nueva dimensión de belleza, pero también aumenta los riesgos en la montaña y hace más difíciles algunas rutas y actividades en la naturaleza. Por ello, aunque es saludable disfrutar del deporte al aire libre incluso en invierno, hay que tener en cuenta algunos consejos y precauciones para disfrutar plenamente de estas actividades invernales sin sustos ni accidentes.

A continuación se detallan los diez artículos imprescindibles que se deben llevar en la mochila para realizar rutas en la montaña invernal.

  • Gafas de sol: la radiación solar en la nieve es más intensa que en condiciones normales, por lo que llevar unas buenas gafas de sol es primordial, aunque el día esté nublado y parezca que no se necesitan. También es importante que las gafas sean de calidad y, por ello, no es recomendable escatimar en este punto. Gran parte de nuestra salud ocular depende de nuestros hábitos.
  • Gorro, guantes y polainas: proteger la cabeza y las manos del frío es vital para mantener una temperatura corporal adecuada. Las congelaciones son uno de los principales riesgos en la montaña en invierno, por lo que llevar las prendas y el calzado adecuado es imprescindible. Las polainas evitan que la nieve entre en las botas y protegen pies y piernas de la humedad.
  • Piolet y crampones: el piolet es muy útil para detenernos en una caída o ayudarnos a mantener el equilibrio en pasos poco estables de nieve o hielo. Hay que llevarlo en la mano en todos aquellos tramos en los que pueda ser necesario y se recomienda practicar su uso con antelación, para manejarlo con decisión. Los crampones hacen posible que la bota se adhiera mejor al suelo helado o con nieve, facilitando la marcha.
  • Sonda, ARVA y pala: el riesgo de aludes es uno de los principales condicionantes a tener en cuenta en la montaña invernal. Cada uno de los componentes del grupo debe portar una sonda, un dispositivo ARVA y una pala, para aumentar las posibilidades de rescatar o ser rescatado en caso de quedar enterrado bajo capas de nieve. Se debe consultar de forma previa a la ruta el riesgo de aludes facilitado por AEMET y los refugios de montaña de la zona y, si es alto, es mejor dejar la actividad para otro momento.
  • Botiquín de primeros auxilios: es imprescindible portar un pequeño neceser con antiséptico, vendas, gasas, esparadrapo, una manta térmica y protección solar, que debemos aplicarnos desde el inicio de la ruta.
  • Móvil con la batería cargada: imprescindible para avisar a los equipos de emergencia en caso de extravío o accidente. Hay que tratar de conservar suficiente batería, por lo que es mejor no utilizar el móvil para hacer fotos o vídeos constantemente y reservar el teléfono para cuando es realmente necesario. Si la ruta es larga o de varios días, llevar consigo otra batería auxiliar o externa para garantizar la disponibilidad del móvil.
  • Mapa: la nieve transforma el paisaje y puede cubrir o modificar los puntos de referencia y las señales de las rutas. Es importante llevar un mapa impermeable a mano y consultarlo de vez en cuando para asegurarse de que se hace el recorrido correcto. La ruta se debe planificar con la suficiente antelación, por lo que el mapa se estudiará antes de la actividad para marcar puntos conflictivos, tener en cuenta los desvíos o compararlo con otros planos si es necesario.
  • Brújula y GPS: la brújula es primordial para orientarse y mantener la dirección correcta, más aún en la nieve que, como se ha comentado, distorsiona la apariencia del entorno. Las nuevas tecnologías la han sustituido de forma progresiva por los GPS, dispositivos muy útiles que facilitan la localización por coordenadas. Sin embargo, ambos son complementarios y no sustitutivos, ya que la tecnología puede fallar por avería, pérdida o falta de batería.
  • Frontal o linterna: las horas de luz se reducen en los meses de invierno y es posible que haya que comenzar el recorrido temprano, antes de la salida del sol, o acabarlo al anochecer. Esto, sumado al riesgo de extravío, hace necesario portar una luz para no quedarse a oscuras en plena naturaleza y en un entorno que puede ser peligroso: precipicios, obstáculos, corrientes de agua, etc. La ventaja del frontal frente a la linterna es que permite tener las manos libres.
  • Comida y agua en cantidad suficiente: una buena hidratación es vital en cualquier circunstancia, pero cuando se realiza un esfuerzo físico y no se dispone de fuentes seguras de agua potable, es fundamental. Además, un organismo bien hidratado ofrece mayor resistencia a la congelación. Por eso, cada persona tiene que portar agua suficiente para ella misma y alimentos para soportar la actividad, en función del tiempo previsto para realizarla.

Estos artículos son los básicos para llevar en la mochila, entendiendo que se va equipado con la ropa y el calzado adecuados a la estación y el tipo de recorrido. En función de la actividad, se puede necesitar equipo adicional, como cuerdas, arnés, casco, esquís, raquetas… Para obtener más información sobre seguridad y consejos, se recomienda visitar la web de Montaña Segura.

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