Deportes de invierno

Esquí alpino o de fondo: ¿en qué se diferencian?

Las modalidades de esquí más populares se diferencian en el equipo necesario y en el lugar donde se practican, entre otros factores.

Actualizada 07/12/2016 a las 19:19
Esqui de fondo en Pineta | Mamen Pardina

El esquí es el deporte de invierno más popular y comprende varias modalidades que se diferencian en el equipo necesario para practicarlas y en su ejecución. Básicamente, hay dos tipos de esquí: alpino y nórdico. Y estos, a su vez, comprenden varias modalidades de práctica o competición.

El esquí alpino es más practicado que el nórdico, aunque ambos son deportes aptos para personas de casi cualquier edad, si cuentan con una forma física media. Las especialidades que comprende son descenso, Súper G, eslalon gigante, combinada, súper combinada y paralelo.

El esquí nórdico suele usarse como sinónimo del esquí de fondo, aunque este último es una modalidad del primero, junto al salto de esquí, combinada nórdica, biatlón y telemark. En todas estas disciplinas se usa el esquí de fondo en mayor o menor medida, de ahí que la denominación de nórdico y fondo se use para referirse al mismo deporte.

Dejando a un lado las modalidades de competición, las más practicadas por los deportistas no profesionales son el esquí alpino en su formato de descenso (sin banderas ni puertas) y el esquí de fondo. Las diferencias entre ambos son las que se quieren destacar en este artículo.

Origen

El esquí de fondo nació mucho antes que el alpino, ya que usó como medio de transporte en la nieve en países como Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. Es imposible precisar la fecha en la que se comenzó a practicar, pero vale la pena reseñar que se incluyó por primera vez en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1924 (primera edición de los mismos), mientras que el alpino se introdujo en 1936. El esquí alpino llegó a España en los primeros años del siglo XX, aunque tardó en popularizarse.

Lugar para practicar estos deportes

Una de las diferencias más notables es el lugar donde se disfruta de cada modalidad, ya que el esquí alpino, al basarse en descensos, se practica en montañas nevadas con bastante pendiente. Además, aunque puede realizarse fuera de pistas, la práctica mayoritaria tiene lugar dentro de los espacios habilitados de las estaciones de esquí. Por el contrario, el esquí de fondo se realiza en zonas nevadas llanas u onduladas y no se usan remontes. También existen estaciones preparadas para su práctica, con pistas balizadas y carriles por los que deslizar los esquís.

Equipo

Las botas de esquí de fondo, como ocurre con el resto de modalidades nórdicas, no se fijan a los esquís en la parte posterior, por lo que el talón está suelto y se puede mover el pie arriba y abajo. Además, las botas son más ligeras y los esquís, diferentes: más largos y finos que los usados en el esquí alpino.

En cuanto a la vestimenta apropiada, hay que tener en cuenta que el esfuerzo realizado suele ser mayor en el esquí de fondo (aunque depende de la duración y otros factores de la actividad) por lo que no es necesario usar los pantalones o monos de esquí alpino, demasiado gruesos y anchos para esta modalidad. Es preferible vestir unas mallas térmicas o unos pantalones flexibles y estrechos.

En la parte superior del cuerpo, lo mejor es vestirse con varias capas: una térmica ligera pegada al cuerpo, otra prenda de abrigo transpirable y un cortavientos para el exterior. En función de la temperatura y el grado de esfuerzo, se pueden variar las capas, pero esta sería una buena forma de empezar. Para el esquí alpino, se recomienda que las prendas exteriores sean impermeables, para evitar que la ropa se humedezca.

Para ambas modalidades son imprescindibles los guantes y las gafas de sol. Los guantes elegidos para el esquí de fondo pueden ser más finos y flexibles, y se pueden utilizar gafas de ciclismo o montaña, menos aparatosas que las antiventisca usadas en el esquí alpino. Para protegerse la cabeza, es necesario usar casco en el esquí alpino, mientras que bastará con un gorro transpirable para el de fondo.

Accidentes y lesiones

La probabilidad de lesionarse practicando esquí de fondo es menor que en el alpino, ya que no se alcanzan grandes velocidades, el terreno es prácticamente llano y el pie puede moverse con más soltura. Estos condicionantes hacen que el número de accidentes sea mucho más reducido, aunque el riesgo cero es inexistente en cualquier deporte, más aún cuando se realiza al aire libre con condiciones variables.

Sea cuál sea el estilo que practiques o que te gustaría aprender, se recomienda el asesoramiento de un profesional, para disfrutar de las numerosas modalidades de deportes de invierno en las mejores condiciones posibles.

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