Deportes de invierno

Tipos de nieve para esquiar: ¿cuál es el mejor?

Las estaciones de esquí suelen clasificar la nieve según su calidad y características en nieve polvo, dura, primavera o húmeda

Actualizada 23/03/2017 a las 23:13
Esquiador en Cerler, en el Valle de Benasque.

Las estaciones de esquí ofrecen numerosos datos sobre sus pistas cada día, para animar a los esquiadores a acercarse para disfrutar del deporte blanco. Además de información sobre kilómetros esquiables, remontes abiertos, el tiempo y otras cuestiones, informan de la calidad o tipo de nieve disponible. Aunque la nieve se puede clasificar en decenas de tipos, las estaciones de esquí suelen usar cinco denominaciones para expresar la calidad de la nieve: dura, polvo, polvo-dura, primavera y húmeda.

Nieve dura

Es un tipo de nieve muy asentada, en la que los esquís apenas dejan huella por su mayor resistencia. Dificulta el frenado, por lo que no es adecuada para debutantes y suelen preferirla los esquiadores más avanzados. Con nieve dura es fácil coger bastante velocidad, así que hay que tomar precauciones en las pendientes pronunciadas para evitar perder el control, sobre todo si no se dominan por completo los esquís.

Nieve polvo

La nieve polvo es la “perfecta” para esquiar. Es ligera, no está apelmazada y permite un buen control de los esquís para todos los esquiadores, desde debutantes a expertos, ya que es sencillo girar y frenar sobre ella. Además, las caídas en nieve polvo son menos frecuentes y el riesgo de sufrir lesiones de importancia se reduce, por lo que es muy adecuada para los esquiadores que están aprendiendo. Su nombre se debe a las nubes de polvo que se levantan al paso de los esquís. Normalmente, este tipo de nieve se encuentra cuando está recién caída y las temperaturas se mantienen lo suficientemente frías para que no se deteriore.

Nieve polvo-dura

Se trata de un tipo de nieve muy común en las estaciones de esquí, ya que se forma con una capa de nieve dura, más compacta, bajo otra capa fina de nieve polvo, más suelta. Las máquinas pisanieves  de las estaciones son las que crean la capa inferior, sobre la que se posa la nieve que cae después de forma natural o artificial, con los cañones de innivación. Es una nieve adecuada para esquiar y su calidad variará en función de lo pisada que esté, las condiciones meteorológicas y el trabajo realizado por las máquinas de la estación.

Nieve primavera

El nombre ya indica que se trata de un tipo de nieve causado por temperaturas más elevadas, siendo muy común durante los meses de primavera, debido a la mayor radiación solar de esta estación. La nieve primavera es más esponjosa que las anteriores y de menor calidad para el esquiador, ya que los esquís se suelen clavar, se forman baches o montículos (denominados ‘bañeras’) y cansa más, al obligar a los esquiadores a remar o parar muy a menudo. Con este tipo de nieve, es recomendable evitar las horas centrales del día, empezando a esquiar a primera hora de la mañana, cuando la nieve presenta mayor dureza y consistencia.

Nieve húmeda

La nieve húmeda se caracteriza por la gran cantidad de agua que tiene en la superficie, lo que la hace muy densa y la apelmaza. Es complicado esquiar con este tipo de nieve, ya que los esquís se quedan clavados en ella, no permite alcanzar velocidad y transmite muy poca seguridad. No es recomendable para principiantes, ya que incluso los esquiadores expertos tienen problemas para disfrutar con ella. En las estaciones de esquí suelen compensar esta mala calidad con nieve artificial creada por los cañones, lo que mejora algo su estado. Cuando el porcentaje de agua es muy elevado, también se la denomina “sopa”.

Esta lista solo incluye las denominaciones más usadas por las estaciones de esquí, pero existen muchas más y cada esquiador tiene sus preferencias. Además, solo se han tratado los tipos de nieve más comunes en las pistas de esquí, ya que la nieve fuera de pistas puede presentar un aspecto muy diferente, al no estar condicionada por el trabajo de las máquinas pisanieves ni la nieve artificial. Por último, la calidad de la nieve puede variar a lo largo del día, en función de la temperatura, las precipitaciones, la cantidad de esquiadores que la pisen, etc.

Tras esta clasificación, solo queda elegir el día y acercarse a alguna de las estaciones de esquí de Aragón, para disfrutar de una gran jornada practicando este deporte.

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