Valle de Tena

El río Gállego atraviesa de norte a sur el Valle de Tena, el más extenso y poblado de todos los Pirineos. Sus 400 kilómetros cuadrados de bosques, montañas, ibones, senderos, municipios y especies animales hacen de él un paraje inigualable. Ubicado en la Comarca del Alto Gállego, este hermoso valle ofrece numerosos atractivos. Cimas como el Balaitus, el Gran Facha, Argualas o los Picos del Infierno alcanzan los 3.000 metros de altitud y los embalses de Lanuza y Búbal se han convertido en centros de reunión para los visitantes. Todo un deleite resulta contemplar la presa de Búbal desde el Balcón del Muro, privilegiado mirador colgado sobre un acantilado de gran verticalidad en Hoz de Jaca.

Al esplendor natural del Valle de Tena se suma un enorme patrimonio cultural con pueblos llenos de encanto que esconden su historia entre muros de piedra, escudos tallados y tejados de pizarra, puentes medievales, edificaciones romanas o iglesias del siglo XVI, además de dólmenes. Merece la pena acercarse a Tramacastilla de Tena, Sardiniés, El Pueyo de Jaca, Escarrilla o Panticosa, conocida por su balneario a orillas del Ibón de Baños, a 1.630 metros de altitud y a 8 kilómetros de la estación de Formigal-Panticosa, y del que se tiene constancia ya en el año 1.286.

Rutas, museos y naturaleza

Popular es también la ruta del Serrablo, formada por catorce iglesias románicas, construidas en los s.X y XI en la margen izquierda del río Gállego: Lárrede, Isún, Satué, San Juan de Busa, Oliván, San Bartolomé… Los que prefieran descargar adrenalina pueden visitar el parque Biescas Aventura, lleno de actividades para los niños, o el parque de Lacuniacha en Piedrafita de Jaca, un hermoso paraje en el que poder contemplar más de trece especies animales que habitan en semilibertad: osos pardos, renos, lobos, bisontes, gamos, cabras montesas, caballos salvajes, aves rapaces y linces ibéricos. La oferta del valle se completa con distintos museos que divulgan la cultura pirenaica, como el museo etnográfico Ángel Orensanz, el de dibujo Julio Gavín o el centro de interpretación de glaciares de Senegüé.

Gastronomía

No faltan platos tradicionales como las migas a la pastora, el chuletón de buey, el ternasco de Aragón, las costillas de lechal o la paletilla asada. Son típicos los tripiligates de Biescas, las chiretas, la olla tensina, las sopas humeantes, los estofados de buey o las patatas encebolladas. Y de postre, repostería de sartén: crespillos, millazopasteras.

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